Sobre vinos… hay algo escrito

20 07 2009

“El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza. ”

José Ortega y Gasset

DEGUSTACIÓN INOLVIDABLE – El descubrimiento de un vino

Quizá no haya momento más reconfortante para cualquier aficionado que aquel donde descubre un vino. En ese caso, la palabra descubrimiento tiene una dimensión que supera con creces el simple hecho de encontrarse con algo inesperado. Descubrir un vino significa maravillarse con aromas y sabores desconocidos, deleitarse con nuevas sensaciones, liberar recuerdos escondidos en la memoria. El hechizo del vino, con su alquimia milenaria, puede generar en nosotros esa fascinación, de la misma manera que lo hace un mago con su mejor truco. El vino descubierto es el que no se olvida jamás.

Siempre está presente la posibilidad de que todo esto ocurra de manera súbita, en el lugar o la ocasión menos imaginada, pero es mucho más probable que tal “momento” se produzca de un modo previsto, inducido, controlado. Tal aseveración parece contradictoria: ¿Cómo se puede hacer un descubrimiento de manera prevista? Sin embargo, en cuestión de vinos eso es algo perfectamente factible.

DESDE OTRO ÁNGULO

Nuestra memoria olfativa es bastante imprecisa, difusa, de corta duración. Resulta francamente complicado descubrir un buen vino si no sabemos con que compararlo, o si no recodamos bien lo que probamos con anterioridad. Siendo así, nada mejor que acostumbrarse a realizar degustaciones comparativas, en las que las cualidades de varios vinos se confrontan ante nosotros en el mismo momento. Las ferias y degustaciones organizadas por bodegas son una buena alternativa al respecto, pero también es posible reunirse con amigos para realizar este tipo de ejercicios en casa, con el fin de abrir y degustar vinos, apreciarlos, comentarlos y, por qué no, divertirse un rato.

Solamente hace falta un lugar adecuado para llevarlo a cabo, una buena cantidad de copas y gente que esté dispuesta a compartir la experiencia.

LOS EJES TEMÁTICOS

No todos los vinos son comparables entre sí. Existen tipos, estilos y calidades que deben ser degustados separadamente, tal como ocurre en la cata profesional. Los ejes temáticos para este tipo de degustaciones son casi infinitos, pero algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Diferentes vinos varietales: muy propicia para iniciados en el tema. En tintos, se pueden elegir buenos exponentes de Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Syrah y Tempranillo de un mismo año.
  • El mismo vino de distintas cosechas: llamada degustación vertical, esta comparación permite apreciar cómo evoluciona el vino a través del tiempo.
  • Un varietal elaborado en diferentes zonas: resulta altamente instructiva. A modo de ejemplo: un Malbec de Salta, uno de San Juan, uno de Mendoza y otro de la Patagonia.

Las tres variedades señaladas representan una fracción de todo lo que es posible hacer en el campo de las catas comparativas. No hay límites, excepto el entusiasmo y la imaginación.

sobre vinos....

Textos extraídos del libro 20 momentos para disfrutar un buen vino de Gustavo Choren. ISBN: 978-987-21087-6-2


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: